RUT
Clave
Recuperar Contraseña
Buscar
Revista Nº 22
ETICA
 
El Mirador Etico
Por Luis Bates
El tema de la ética se insinœa como uno de los más importantes del siglo XXI, sea por el creciente desarrollo de la corrupción, su otra cara, o por la mayor difusión de que es objeto este œltimo fenómeno. Las insuficiencias del "universo moral"o ética colectiva en que nos movemos a niveles local y de la comunidad internacional nos afectan a todos, por lo que es responsabilidad de cada uno contribuir, dentro de la esfera de las propias actividades y oficios por modestos que sean, a la creación de una atmósfera que tenga los menores índices de corrupción posibles.

Como personas y abogados nos corresponde en esta tarea una cuota mayor de responsabilidad debido a los extensos campos en que se ejerce la abogacía, pœblicos y privados, y a nuestra cercanía del poder político como ninguna otra profesión. Por ello, más que el discurso y la retórica, nuestro buen ejemplo en el "hacer"del mundo de lazos y redes en que nos movemos es una de las formas más efectivas de reforzar la ética y combatir la corrupción y el mejor legado que podemos dejar a las generaciones que nos continuarán. Leí alguna vez que el derecho es lo que los abogados hacen y este "hacer", además de modelar nuestro "ser", modela con fuerza las conductas de quienes interactœan con nosotros, particularmente los más jóvenes.
Observo, sin embargo, debilidades alarmantes en la trilogía de los componentes ETICOS: rectitud, excelencia en el oficio o competencia profesional y responsabilidad social.

Observo, por ejemplo, el creciente fomento de litigios frívolos y aun fraudulentos, cultura del litigio proveniente de los rasgos predominantes de la educación legal, con determinantes alcances en la sobrecarga y en la probidad del trabajo judicial. Esta "industria"del litigio de ganadores y perdedores contrasta con las modernas tendencias conciliatorias -judiciales y extrajudiciales - de amigable composición, orientadas a unir a las partes en conflicto. Veo en la solución alternativa de los mismos, incluídos los penales sobre bienes disponibles, una de las vertientes más promisorias para mejorar la eficacia y la ética del sistema de justicia de nuestro país.

Observo descuido por la ética de la palabra en una profesión como la nuestra, en que la expresión oral es de su esencia.

Observo escasa autocrítica y traslado a otros, particularmente a los jueces, de nuestras incompetencias profesionales y faltas éticas, olvidando que nuestras relaciones con ellos operan a la manera de vasos comunicantes (Calamandrei).
Una vinculación distinta debería construirse en el futuro en las relaciones entre jueces y abogados, por tener tronco y metas comunes.

Observo escasa capacidad de asombro frente al estado material en que se desenvuelve el sistema de justicia y sus variadas consecuencias, incompatible con lo que debería ser un auténtico estado de derecho.

Observo desarticulación y "terrenos de nadie"en la responsabilidad por la formación profesional y ética de los aproximadamente mil abogados que van al mercado anualmente, con escasas defensas efectivas para el consumidor de esos servicios, entre otras razones, por la posibilidad legal de evadir el control ético de nuestro Colegio.

Observo hoy mayores dificultades en trascender los intereses propios de poder, dinero y fama -los "embelecos"de la vida en palabras de Lin Yutang -, en pro del bien comœn o interés general. La autorreflexión sistemática o "toma de conciencia" de nuestro quehacer profesional, capaz de identificar los problemas éticos provenientes de nuestro oficio y la reflexión preventiva sobre ellos, es una forma de aproximación al tema más importante del siglo XXI: la ética.
Revista del Abogado
Números Editados
Publicidad en Revista del Abogado
Volver
webpay
Inscripción en linea
E-CERTCHILE
Revista N° 75
Mayo 2019
DLE
MICROJURIS
Codificación Comercial
Tramitación Electrónica
Los Martes al Colegio
Poder Judicial2
UANDES
Inserto2
PRO BONO