Diario El Mercurio
Domingo, 19 de agosto de 2012
Cartas Concuerdo con Pablo Rodríguez, en que "toda obra humana es perfectible", incluyendo por cierto al nuevo sistema de justicia penal en el cual es posible y esperable realizar muchas mejoras. Con todo, creo que mantenemos una discrepancia fundamental. Esta tiene que ver con la manera en que se enfrenta a las políticas públicas en el área de la modernización de la justicia, tema central de su columna. Lamentablemente, en este sector en nuestro país todavía campea entre muchos actores lo que se podría denominar una aproximación intuitiva, es decir, basada en "impresiones" o alusiones vagas a la "experiencia" o la "práctica". Mi punto, válido tanto para sus afirmaciones en materia de reforma procesal penal como civil, tiene que ver con que dichas políticas públicas deben ser analizadas con rigor, recurriendo a la mejor información empírica disponible, al conocimiento científico, las experiencias comparadas, entre muchas otras fuentes. De otra forma, la posibilidad de cometer errores es alta. Afirmaciones como la de su carta que "Para justificar ese aserto no es necesario acudir a cifras, encuestas o datos duros" da cuenta precisamente del problema que describo. La importancia que tiene el tema de la delincuencia y las reformas al sistema de justicia es enorme como él mismo destaca. En consecuencia, para mejorar la calidad de reformas en este sector es importante que el debate se nutra de información de calidad y no simplemente de preconcepciones o prejuicios. Como ha demostrado la historia, los costos de esto son demasiado altos. Mauricio Duce Profesor de la Facultad Derecho
Universidad Diego Portales |